Oso pardo mexicano, Extinto desde 1964

El oso pardo mexicano cuyo nombre científico es Ursus arctos nelsoni, también se le conocía como oso grizzly mexicano, una subespecie de la familia de los úrsidos. Este mamífero considerado entre los de mayor tamaño en México, fue un espléndido omnívoro muy atractivo físicamente que, hoy de forma lastimosa, ha sido colocado en la lista de animales extintos.

Características generales Ursus arctos nelsoni

En cuanto a su apariencia este oso resultaba muy llamativo, pues su pelaje era distintivo poseyendo unas franjas de tonalidad plateada en su cuerpo, especialmente en el rostro y sus patas, siendo muchas veces llamado por esto “oso plateado”; su piel era amarillenta, aunque también se registraron ejemplares grisáceos.

Poseían orejas negras de color muy intenso, también este color estaba presente en ciertas partes de sus patas, su pelaje era más denso y largo en los laterales del cuerpo, así como en la garganta. Su longitud alcanzaba cerca de 1.85 metros, y su peso promedio era de 320 kilogramos, las hembras eran notablemente más pequeñas que los machos rondando los 250 kilogramos de peso.

Su alimentación era omnívora como bien se ha indicado, por lo que comía casi de todo incorporando a su dieta desde pequeños insectos como las hormigas, pequeños mamíferos, frutos secos, raíces y miel.   

Hábitat 

Eran característico de México, habitaba frecuentemente los territorios del norte, específicamente las zonas comunes como Chihuahua, Sonora y Durango y centro del país, pero igualmente se le veía en las zonas con pastizales templados y los bosques de pino de montaña.

Causas de la extinción del Oso pardo mexicano

La desaparición de esta especie nuevamente es causada por la acción del hombre, este consideraba al oso como un peligro potencial para las actividades ganaderas; el oso de manera estacionaria cazaba ganado para sobrevivir, esto género que muchos fueran cazados y envenenados.

extinción oso

Para el año 1930 ya era notable cómo la población de osos pardos mexicanos habían sido mermados, pero no fue sino hasta 1960 cuando ya se contabilizaban tan solo 30 especímenes pertenecientes a la especie, a pesar de los esfuerzos por protegerlo la cacería continúo llevándolo a la total extinción.

Oso pardo mexicano, Extinto desde 1964
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